Tal vez algunos lectores recuerden los sucesivos procesos de reforma sanitaria basados en la denominada Atención Integral de salud, que se instalaron en diferentes países de Sudamérica durante la primera década de este siglo. Curiosamente, a diferencia de sus vecinos andinos como Perú, Ecuador o Chile, en el caso de Colombia, dicho país no formó parte de dicho movimiento pues ya había implantado una reforma sanitaria unos años antes, fuertemente basada en la separación de roles prestador, asegurador y de gobernanza para los actores sectoriales públicos y privados, a partir de la famosa ley 100.
Tal concepción cambia el año 2023, cuando se empieza a gestar un movimiento de reforma de salud basado en el denominado Modelo Preventivo, Predictivo y Resolutivo (MPPR) el cual incorpora algunos cambios en cuanto a las labores de las EPSs encargadas de las prestaciones, y se privilegia la Atención Primaria (AP), la intervención comunitaria, la atención domiciliaria, etc. En el marco de dicho modelo se plantea la implantación de los denominados Equipos básicos de Salud, quienes refuerzan la idea de una territorialidad en el abordaje, dándole una nueva preeminencia al sector público.
La Reforma de salud planteada por el gobierno colombiano no ha llegado a alcanzar la mayoría de votos en la comisión respectiva del congreso, como para evitar ser archivada, habiendo sido detenido su debate en Diciembre del año 2025. Sin embargo, en paralelo a su discusión, las autoridades sanitarias iniciaron la implantación de algunos componentes de la reforma por decreto. Uno de los más importantes ha sido el lanzamiento de los denominados Equipos básicos de Salud, lanzados el año 2022, con actividades tendientes a reforzar la territorialidad de las prestaciones de salud, poniendo el énfasis en el ejercicio de una AP adecuada.
Tales equipos han sido concebidos para lograr la vinculación entre una población definida (grupos de familias) y sus prestadores. Dicho modelo ha sido largamente preconizado por los estudiosos de la AP y la Medicina Familiar, y viene siendo aplicado desde hace más de una década, en muchos países del continente, más notablemente en Brasil. Otros países que lanzaron sus Reformas sanitarias promediando la década inicial del siglo, han tenido un desarrollo bastante desigual a este respecto.
Si bien existen importantes observaciones con respecto a la aparente pobre ejecución financiera de los 4.2 billones de pesos colombianos asignados a estos equipos (alrededor de 1,134 millones de dólares), así como la poca transparencia al dejar que la sociedad civil monitoree sus indicadores de efectividad, la expansión de la experiencia ha sido, aparentemente, extraordinaria.
Así, en noviembre del año 2025, según cifras aportadas por Guillermo Jaramillo, Ministro de salud de dicho país, ya se tenían establecidos 11,411 Equipos básicos, los que en conjunto cubren 7.5 millones de hogares de dicho país. Debe considerarse que la estructura base de dichos equipos es de ocho trabajadores, entre profesionales y técnicos, aunque su composición puede variar entre regiones, por lo que se estima que en ellos participan más de 90,000 trabajadores de salud. Además, se han lanzado 2851 proyectos de infraestructura y equipamiento de los centros de salud que albergarán dichos equipos.
El mencionado ministro, en un reporte al congreso en noviembre del año 2025 destacó que «Todos los municipios del país tienen equipos básicos de salud trabajando», en prácticamente todas las regiones y una fracción importante de micro-regiones de aquel país. Sin embargo, diversas voces discordantes han emitido su preocupación indicando que las cifras reales de cobertura son muy inferiores a las publicitadas, pues en no pocos casos, ha sido transferido a las unidades ejecutoras encargadas, el dinero para los equipos, pero los profesionales que los constituyen no han sido efectivamente contratados, entrenados y puestos a trabajar en el terreno.
Desde nuestra perspectiva, y ciertamente coincidiendo en la necesidad de que haya transparencia en cuanto al destino de los recursos asignados a estos proyectos, pensamos que el avance de esta iniciativa es muy meritorio. Y es que, independientemente de si se tratan de 11000 equipos operativos o de sólo 1000, llegar a dicho estadío de implementación es motivo de alegría para quienes impulsamos la AP en el continente. Tal progreso, aun cuando insuficiente en sí mismo, debe ser visto como un modelo a seguir por otros países en la región, de modo que pueda saltarse al siguiente escalón en la implementación de sistemas de salud más justos y efectivos para la población, privilegiando adecuadamente la AP.
Autor: Dr. Miguel Suarez-Bustamante, quien es un experto en Medicina Familiar y Atención Primaria, así como sus correspondientes conexiones con la Salud Pública. Es Director de la Unidad TEAM MF APS y miembro fundador de IDEFI LATAM
Fuentes de datos: Gobierno nacional supera metas de Equipos Básicos de Salud y llega a 7,5 millones de hogares
https://www.radionacional.co/actualidad/salud/balance-ministerio-salud-equipos-basicos
Equipos Básicos de Salud reciben $4,2 billones, pero caída de la plataforma oficial impide rastrear resultados
